dilluns, 29 de març de 2010

MAMÁ QUIERO CONTARTE ALGO

La adolescencia es el tema principal en casi todos los medios de comunicación, es la gran preocupación y discusión por parte de políticos, iglesias, instituciones, colegios, educación, pero como he dicho antes se antepone la discusión, sin embargo necesitamos que ellos cambien, que sean responsables, consecuentes con sus actuaciones y decisiones, eso si siempre tienen la perceptiva y el ejemplo de la discusión entre adultos incapaces de tomar decisiones desde un punto de vista que les oriente, enseñe y les ayude a madurar sin tensiones. También predomina en casa como no podría ser de otra forma, este problema, esta incapacidad de asumir que no podemos exigir ni imponer lo que nosotros mismos no somos capaces de conseguir..

Necesitamos que los adultos nos vean como personas inteligentes, moderadas, formadas, reflexivas, pacientes, responsables. Todo esto está muy bien pero es como los grandes cocineros que están hablando de comer bien, sano y son el ejemplo en imagen, ya sea por sus pliegues, su obesidad, su enorme...lo que sea, es exactamente lo que estamos haciendo.

Yo estoy en esa edad en que ni soy demasiado joven, ni tampoco demasiado adulta...en algunos temas me veo reflejada pero en otros ni me acerco, por otro lado me pongo en el lugar de madre y sobre los últimos acontecimientos producidos sobre el tema del aborto, la verdad es que espero que no me llegue a preocupar si mi hija puede abortar o no sin que yo tenga conocimiento de ello o pueda tomar parte en su decisión, ya que realmente lo que me preocupará es que si llega a ocurrir y no cuenta conmigo, no echaré la culpa a la ley, la culpa principalmente de la falta de confianza en mi hija para que cuente con nosotros, sus padres, será nuestra.

Por lo tanto que pongan leyes, que crezcan de repente con dieciséis o con dieciocho años, que pueda decidir que estudiar, trabajar o si ser madre o no serlo y cuando, pero que no deje de respetarme nunca, quererme y sobre todo que no olvide lo mucho que la quiero y que estaré siempre que lo necesite, SIEMPRE, SIEMPRE, ese es mi preocupación y por lo que deberíamos de luchar desde dentro para cuando las cosas estén como estén fuera, nos puedan preocupar lo suficiente para poder explicarles, ayudarles, pero sobre todo sin discusión, sin gritos, sin peleas, como últimamente predomina en todos los medios de comunicación cuando se discute sobre los jóvenes.

DIANA PUIG

3 comentaris:

m.eugènia creus-piqué ha dit...

Creo que todos queremos lo mejor para nuestros hijos, no siempre es así, algo en el camino se rompe y no sabes porque ni como, una cosa si que se y es que los padres queremos mucho más a los hijos que ellos a nosotros, es ley de vida,muchas veces que un hijo se vaya por otro sendero no es culpa de sus progenitores, sencillamente se ha escapado de las manos sín darse uno cuenta, otras veces matarías a sus padres por como le han educado de mal, es tan y tan difícl ser buenoa padres, a veces uno piensa que está haciendo lo mejor por ellos y lo que hace es todo lo contrario.En fín que cuando nace el bebé, los padres empezamos a sufrir y ya no paramos en toda la vida.Besos.

Diana Puig ha dit...

Efectivamente Josep, define claramente mi forma de pensar, de sentir, este escrito me desnuda la mente, ahora que lo he vuelto a leer he sentido eso, que se me podía mirar muy bien sin que se me vea.
GRACIAS DE CORAZÓN.
Un abrazo amigo mío.

Hada Isol ♥ ha dit...

Cuando leí este post de Didi,al igual que todo lo que leo de ella me encontré con una mujer muy clara de pensamiento,sincera,y con un sentido de equidad y justicia muy grandes ,admiro mucho a Didi!!!!!!!

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